People Who Are Violent to Animals ... Rarely Stop There

domingo, 19 de agosto de 2007



Resurge el tráfico de marfil

El mercado negro de los colmillos estuvo a punto de extinguir a los elefantes africanos, hasta que los gobiernos se pusieron estrictos en la prohibición de captura. Pero la demanda en Asia ha vuelto a crecer, y con ella el peligro.


Las mafias asiáticas que operan en África están incentivando la matanza de elefantes por su marfil, particularmente de elefantes del África central. La advertencia se basa en un estudio de Traffic, una red de monitoreo del comercio de especies silvestres manejada por la ONG conservacionista WWF y la Unión de Conservación Mundial de las Naciones Unidas. Los investigadores identificaron a la República Democrática del Congo, Camerún y Nigeria como las principales fuentes de este marfil ilegal. "África Central está desangrando marfil, y estos tres países son las principales fuentes del tráfico de marfil ilícito desde la región hacia los mercados internacionales, particularmente en Asia", dice el encargado del estudio, Tom Milliken, director del programa África de Traffic. Los traficantes de China y otros países asiáticos están implicados en un aumento del tamaño y número de los envíos de marfil a gran escala, que se han duplicado en años recientes. El equipo descubrió que los decomisos de marfil de al menos una tonelada aumentaron de 17 entre 1989 y 1997 a 32 entre 1998 y 2006.El informe está basado en el análisis de unos 12.400 envíos desde 82 países incluidos en la mayor base de datos sobre el tema, el Sistema de Información sobre Comercio de Elefantes.En China, el marfil ingresa a través de puertos como Hong Kong, Macao y Taiwán. Otros destinosclave son Tailandia, Filipinas y Japón. El aumento de los envíos a gran escala coincide con el masivo incremento del comercio entre África y China, explica Richard Thomas, encargado de la oficina central de Traffic en Cambridge, Inglaterra. Estos lazos han facilitado el envío de cargamentos ilegales de marfil, dice. "El hecho de que embarquen cantidades tan grandes de marfil indica que está involucrado el crimen organizado", afirma. "Se necesita una operación muy bien montada para enviar una tonelada, que ocupa la mitad de la carga de un barco. No es como esconder una pieza de marfil en el equipaje de mano".En Angola, el marfil ilícito es vendido libremente, disfrazado de legal. Una simple inspección visual demuestra que muchos de los objetos ofrecidos en los mercados angoleños se originan en los países vecinos, como el Congo. "Se nota, por ejemplo, en que los animales que han sido tallados en el marfil son especies del África central, no animales que existan en Angola", dice Thomas. Susan Lieberman, directora del programa global de especies de WWF, con sede en Roma, afirma que un agravante en este tema es que, como no hay evidencia de que el marfil haya permanecido almacenado, se entiende que es fresco, es decir, extraído recientemente. La cacería furtiva no distingue entre animales viejos y jóvenes, sanos y enfermos, ni tampoco entre poblaciones abundantes y otras diezmadas, como la de los bosques del Congo, agrega Lieberman.El equipo de investigación ha pedido endurecer las normas africanas sobre el mercado del marfil, las que actualmente contravienen el CITES, tratado internacional que monitorea el mercado ilegal de especies amenazadas "Sólo Etiopía ha actuado rápidamente, y eso ha tenido un efecto inmediato", dice Thomas. En China, pese a que ha habido una mejor fiscalización de los mercados locales, todavía los traficantes chinos de marfil en África operan con escaso control. Los informes dicen que ciudadanos chinos han sido arrestados en al menos 126 grandes decomisos en los países de África. Milliken, el autor del estudio, recalca: "Es indispensable que China muestre a las crecientes comunidades chinas en África que el involucrarse en el mercado ilegal del marfil no será tolerado".


¿Y para qué?


Tanta demanda se debe a lo apreciado que es el marfil en Asia. En Japón, uno de sus principales destinos, se usan las joyas de marfil y también los hanko o sellos para estampar el nombre en documentos, especialmente apreciados entre las familias tradicionales. El marfil también es solicitado para hacer desde teclas de piano hasta accesorios para el pelo. Otros grandes consumidores son los chinos, en especial de figurillas decorativas y palillos para comer. Según la WWF, Estados Unidos se ha vuelto un gran comprador de souvenires, joyería y hasta esculturas a través de internet.


Cementerio de elefantes


El elefante africano ha estado en la mira de los cazadores desde el siglo 19, cuando el continente se llenó de acomodados europeos y estadounidenses ansiosos de practicar la caza "deportiva". Así, de los millones de ejemplares que poblaban las sabanas, a comienzos del siglo 20 sólo quedaban unos 700 mil. Y la cifra siguió bajando, hasta que Occidente y las propias naciones afectadas decidieron controlar el tema. Ahora, a la caza ilegal se suman otras causales de muerte: la transformación en zonas de cultivo de gran parte del territorio donde estos animales viven y la captura, por ejemplo, para su uso en circos.




Revista Domingo en viaje

19/08/07
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